Es la espera en un teléfono

Catálogo Ediciones Andante

Tras la breve y surrealista presentación, el no tan enigmático reponedor continuó besándome y masajeándome el culo con torpeza. Minusválidamente comenzó a subir la mano por mi cintura, hasta llegar a mi pecho. Inauguró una serie de arremetidas violentas con mis tetas, amasándolas y constriñendo cada molécula de silicona. Aquella pasión me dolía a horrores. Le indiqué que estaba a punto de tener la menstruación y tenía los pechos muy sensibles y dolorosos, que tuviera cuidado. Ante mi coherente petición se apartó a un lado y propuso ver la televisión un rato. Yo no entendía nada. ¿Por qué ese cambio de juego? Se lo dije y me informó bastante molesto de que si no me gustaba como me tocaba no conocía ningún motivo para continuar aquella farsa amatoria. Me senté encima a horcajadas sobre su pelvis y retomé los apasionados besos anteriores. Las manos de Iván regresaron a su posición de amasado, aunque en esta ocasión se mostraron más consideradas que primitivamente. Durante el magreo mamario adopté mi postura de cuasimoda, para mantener los pechos lo más blanditos posible.

– ¿Trajiste condones? –Le susurré al oído mientras le mordisqueaba la oreja con frenesí.
– No… La verdad no se me pasó por la cabeza que… ¿Entonces qué hacemos?
– Ver la tele un rato –informé austeramente recobrando mi lugar en el sofá y tomando el mando a distancia.

Género: Novela
Nº páginas: 174
Tamaño: 15cmx21cm
ISBN: 978-84-945408-0-6
Formato: ebook y papel