Risas de hiel

Catálogo Ediciones Andante

Domovoi permaneció dormido, en posición fetal durante todo el trayecto hasta casa, lo cual facilitó la tarea de aparcar delante del portal. Dentro de esta nos esperaba Claudia roncando a pleno pulmón y alcanzando notas insospechadas en la escala musical. Acomodé a Domovoi junto a la puerta, sobre un jersey mío usado y me desnudé para sumarme al descanso de aquel lecho a punto de proliferar.

A la mañana siguiente me desperté sentido a sentido. Primero mi olfato descubrió el olor a pasteles, después el oído me alertó de una canción que Claudia tatareaba en la lejanía, luego sentí el sabor del reflujo de los cócteles de hacía horas y por último noté como Domovoi meneaba mi hombro, obligándome a abrir los ojos ante ese nuevo día.

Me levanté ayudado por mi amiguito y fui hasta el baño, donde reparé después de mear en la colosal erección que esa mañana me acompañaba. Renuncié a lavarme los dientes y corrí en busca de mi novia, dejando encarcelado a Domovoi en el baño, pues carecía de invitación a la fiesta que me había propuesto celebrar. Él gritaba, escarneciendo mi nombre a base de marcas de coche japonesas. A Domovoi todo lo que sonara raro le valía como improperio, ya que afirmaba que el poder descalificativo y ponzoñoso de los términos residía en el tono de voz y en mi opinión no andaba muy desencaminado.

Género: Novela
Nº páginas: 174
Tamaño: 15cmx21cm
ISBN: 978-84-944670-7-3
Formato: ebook y papel